MIAMI (DA) — CONCACAF y sus 41 asociaciones miembro celebraron el sábado el retiro de la propuesta FIFA Forward Enterprise, poniendo fin a un plan que generó una fuerte oposición por su gobernanza, falta de transparencia y la posible participación de inversionistas privados en las operaciones comerciales de la FIFA.
El anuncio representa un giro significativo después de que la FIFA afirmara que continuaría consultando a sus 211 asociaciones miembro, pese al rechazo colectivo de CONCACAF.
La confederación elogió a sus miembros y a la familia del fútbol en general por mantenerse unidos contra la propuesta.
“Esa unidad ha prevalecido”, afirmó CONCACAF.
FIFA Forward Enterprise habría trasladado los derechos comerciales y las operaciones de torneos de la FIFA a una subsidiaria propiedad de la organización y bajo su control. La FIFA planeaba obtener capital externo mediante la venta de participaciones minoritarias sin poder de control.
La propuesta estaba vinculada a planes para aumentar considerablemente los fondos de desarrollo de FIFA Forward y crear un programa opcional que ofreciera financiamiento adicional para grandes proyectos futbolísticos.
CONCACAF señaló que la controversia puso al descubierto serias preocupaciones sobre la manera en que se manejó el futuro de la Copa Mundial de la FIFA, descrita por la confederación como el mayor activo del fútbol, al margen de los procedimientos de gobernanza establecidos y sin una consulta adecuada.
La confederación fue más allá de criticar la propuesta. Afirmó que el episodio forma parte de un patrón de fallas de liderazgo y pidió un escrutinio más amplio de la gestión del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
“Es imprescindible un ajuste de cuentas integral con esta presidencia”, afirmó CONCACAF.
Los representantes de la región en el Consejo de la FIFA recibieron instrucciones de abordar las preocupaciones relacionadas con la gobernanza, la rendición de cuentas y el liderazgo mediante los procedimientos establecidos en los Estatutos de la FIFA.
También evaluarán cómo una parte de las reservas de la FIFA podría distribuirse entre los miembros de CONCACAF mediante el programa FIFA Forward existente, sin depender de la estructura retirada ni de inversiones externas.
CONCACAF también reconoció el papel de los medios de comunicación en sacar a la luz la propuesta y los cuestionamientos que la rodeaban.
La confederación afirmó que la FIFA debe funcionar como una institución al servicio del fútbol y de sus miembros, y que quienes son designados para dirigirla deben anteponer el servicio y la rendición de cuentas al poder individual.