CONCACAF, AFC y UEFA denuncian una “ruptura fundamental de la confianza” en FIFA

MIAMI (DA) — CONCACAF, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la UEFA acusaron el lunes a la dirigencia de FIFA de engaño y de quebrantar gravemente la confianza institucional durante el fallido proceso de FIFA Forward Enterprise.

En una carta abierta conjunta, las tres confederaciones rechazaron que la propia FIFA presente al Consejo de la organización las conclusiones de su revisión interna. Exigieron una investigación completamente independiente, sin participación de la administración de FIFA ni de otras partes vinculadas al fútbol.

También solicitaron que se conserven todos los documentos y registros relacionados con la propuesta.

La carta fue firmada por los presidentes Salman bin Ibrahim Al Khalifa, de la AFC; Victor Montagliani, de CONCACAF; y Aleksander ?eferin, de la UEFA, junto con los secretarios generales Datuk Seri Windsor John, Philippe Moggio y Theodore Theodoridis.

La iniciativa fue divulgada después del retiro de FIFA Forward Enterprise, una filial propuesta bajo control de FIFA que habría concentrado los derechos comerciales y las operaciones de los torneos del organismo rector.

FIFA pretendía recaudar hasta 4.200 millones de dólares mediante la venta de participaciones minoritarias en la filial. El paquete financiero contemplaba una asignación única y opcional de hasta 20 millones de dólares para cada asociación miembro, además de elevar a 20 millones el financiamiento regular de FIFA Forward por federación durante el ciclo 2027-30.

Curazao figuraba entre las 211 asociaciones miembros que habrían podido recibir esos recursos. La Federación de Fútbol de Curazao (FFK) también pertenece al bloque de 41 miembros de CONCACAF, que el 1 de agosto celebró el retiro del proyecto.

FIFA sostuvo que habría mantenido el control de la filial y la autoridad exclusiva sobre las competiciones, la gobernanza y las decisiones deportivas. Las tres confederaciones, sin embargo, consideraron que la entrada de capital externo equivalía a vender una participación en la Copa Mundial.

También cuestionaron la explicación de FIFA de que la controversia se originó por errores de comunicación.

Según las confederaciones, el calendario acelerado, la falta de consultas sustanciales y la presión para tomar una decisión antes de que las asociaciones miembros pudieran estudiar las condiciones buscaban limitar el escrutinio.

La carta también criticó una reciente reunión de la dirigencia de FIFA en Marruecos. Las confederaciones afirmaron que la propia correspondencia del organismo confirmó la presencia de un solo funcionario electo, sin miembros del Consejo de FIFA ni representantes de las asociaciones nacionales. En su lugar participaron integrantes seleccionados del comité de gestión, compuesto por altos empleados de la organización.

Aunque el documento no mencionó directamente al presidente Gianni Infantino, señaló repetidamente que una persona se estaba colocando por encima de las instituciones colectivas responsables de gobernar el fútbol.

FIFA había defendido el sábado el mandato democrático de Infantino y denunció una campaña coordinada para desacreditar al organismo y a su presidente mediante información falsa y acusaciones sin fundamento.

Antes de retirar el proyecto, FIFA también insistió en que el fútbol no estaba en venta y sostuvo que todas las asociaciones miembros debían tener la oportunidad de analizar y votar la propuesta.

Las confederaciones aclararon que su oposición no buscaba privar a las federaciones de fondos para el desarrollo ni revertir decisiones ya aprobadas sobre la expansión de torneos y la distribución de plazas para la Copa Mundial. En cambio, pidieron que las reservas actuales de FIFA se distribuyan responsablemente para impulsar el fútbol.

El conflicto, enfatizaron, trasciende el financiamiento y pone en juego la integridad del deporte y de sus dirigentes electos.