Una Noche Histórica en Independence Park
Kingston, Jamaica — En una noche dramática e inolvidable en Independence Park, Curazao aseguró su primera clasificación a una Copa Mundial de la FIFA tras empatar 0–0 contra Jamaica. El pitazo final confirmó lo que generaciones de curazoleños habían soñado durante décadas: la isla estará en el Mundial 2026 y se convierte en el país más pequeño en aparecer en un torneo masculino de la FIFA.
Un Partido Tenso Bajo Circunstancias Inusuales
Curazao llegó al encuentro con un desafío inesperado. El entrenador Dick Advocaat regresó a los Países Bajos por un asunto familiar, dejando a Dean Gore al mando en la línea técnica. A pesar de la situación, la “Ola Azul” inició con calma y determinación.
Jamaica presionó desde el primer minuto. Un rebote caótico dejó a Bobby De Cordova-Reid con una oportunidad clara, pero Eloy Room reaccionó con rapidez para evitar el gol. Jamaica continuó creando peligro y estrelló tres remates contra los postes. El más cercano fue un potente cabezazo de Shamar Nicholson que sacudió el travesaño tras una brillante jugada de Dexter Lembikisa y Johnathan Russell.
Gol de Antonisse Anulado por Fuera de Juego
A mitad del segundo tiempo, Curazao creyó haber dado el golpe definitivo. Jeremy Antonisse finalizó una excelente jugada colectiva con un remate bajo que superó a Andre Blake. Los aficionados visitantes celebraron y el estadio quedó en silencio. Sin embargo, el asistente levantó la bandera. Tras una breve discusión, el árbitro confirmó el fuera de juego en la acción previa y anuló el gol.
El tanto invalidado aumentó aún más la tensión en un partido ya cargado de emociones. Curazao se reagrupó de inmediato, ajustó su defensa y mantuvo la concentración.
Dramático Final y Penal Revertido
La tensión alcanzó su punto máximo en el tiempo añadido. Dujuan Richards ingresó al área y cayó tras un contacto con Jeremy Antonisse. El árbitro sancionó penal y la afición explotó en celebración. Sin embargo, el VAR intervino. Tras revisar la jugada, los árbitros determinaron que Antonisse había tocado el balón limpiamente.
Un Camino de Tres Décadas
Este logro corona una evolución de 30 años. Durante los años 90 y principios de los 2000, Curazao jugó como parte de las Antillas Neerlandesas. El equipo mostraba espíritu competitivo, pero carecía de la estructura necesaria para competir al más alto nivel. Tras la disolución de las Antillas Neerlandesas en 2010, Curazao reconstruyó su identidad futbolística desde cero. Una federación más sólida, mejores programas juveniles y una nueva generación de jugadores —muchos en Europa— transformaron el nivel del equipo.
Para finales de la década de 2010, Curazao ya era respetado en la CONCACAF. El equipo estuvo cerca de grandes hitos, pero no lograba concretar. Ahora, tras años de crecimiento constante, el sueño finalmente se hizo realidad.
El País Más Pequeño en Llegar a un Mundial
Curazao hace historia con una población aproximada de 155,000 habitantes. Islandia, el anterior récord en 2018, tenía alrededor de 335,000. Trinidad y Tobago, que sorprendió en 2006, cuenta con más de un millón. Incluso los debutantes del Mundial 2026 —Uzbekistán, Jordania y Cabo Verde— son considerablemente más grandes. Cabo Verde, a pesar de considerarse pequeño, triplica la población curazoleña.
Ningún país de este tamaño había logrado construir la profundidad, estructura y calidad necesarias para clasificar a un Mundial.
Un Momento que Define a una Nación
Al sonar el pitazo final, los jugadores de Curazao se abrazaron, cayeron al suelo y corrieron hacia sus aficionados. Es una victoria cimentada en la identidad, la determinación y una profunda pasión generacional por este deporte.
Curazao estará en el Mundial, y el mundo observará al país más pequeño en pisar el escenario más grande del fútbol.